Brillo duradero y maleabilidad estructural
Crea diseños que resisten el paso del tiempo gracias a la pureza de la plata Argentium 935. Su temple medio duro proporciona el equilibrio estructural perfecto: es lo suficientemente rígido para mantener la forma de aretes o pulseras y adecuadamente dúctil para doblarse con pinzas sin romperse.
Al usar este calibre 18 redondo, Reduces la necesidad de pulidos constantes, logrando que tus piezas artesanales mantengan un resplandor excepcional. Es la solución ideal para proyectos de joyería fina que exigen acabados profesionales de alta resistencia y una presentación pulcra.